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Enviado el 07-Dec-2015 a las 15:50 por souljazz (subastando la neurona)
La noche estaba entrada, resaca de una rica cena en sus cuerpos los había derrumbado ante el cansancio y el desvelo.
Él, cerca de ellos pero no tanto como para no poder orar. Sudor con sangre mezclándose con la tierra del monte y una suplica que deja clara la enseñanza; a lo lejos se escuchan las voces, la turba, el humo de las antorchas quemadas inunda el lugar así como sus tenues luces.
el apacible sueño de sus acompañantes se interrumpe por un momento drástico...
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